sábado, 9 de julio de 2016

El mundo detrás de la pirotecnia

Historia, química y globalización

Los fuegos artificiales tienen su origen en China, en la región llamada Liu Yang. Allí un hombre llamado Li Tang desarrolló las primeras fórmulas, de allí se conoce la primera mezcla explosiva llamada polvo negro ("huo yao"), que fue procesada artesanalmente a partir de la dinastía Tang (s.VII-X).
La leyenda cuenta que un cocinero chino combinó azufre, carbón y salitre, y le prendió fuego. Cuanto más oxígeno tenía el salitre, mayor era la explosión. En un principio, la utilización de la pirotecnia estaba limitada a las ceremonias religiosas, en las que se la usaba para espantar a los malos espíritus. 
Los chinos, una vez que descubrieron las propiedades de ese polvo negro, siguieron investigando para perfeccionarla. Encontraron que podía ser utilizada fácilmente como combustible para los cohetes que usaban para sus festividades. Los primeros cohetes que fueron pirotecnia, estaban construidos en madera, tallados a mano, artesanales, en el Siglo VI.

Se cree que en 1300 aproximadamente, Marco Polo llevó los fuegos artificiales a Europa junto con otros materiales. En Europa se usó la pólvora con fines militares, primero en cohetes, después en cañones y armas de fuego.

En 1560 los químicos europeos lograron hacer que la pólvora como explosivo como sea posible mediante la experimentación con las proporciones de los ingredientes. La proporción final se establece como sigue:
1) Carbón 15%
2) salitre 75%
3) Azufre 10%

Gráfico de torta para las proporciones finales de los ingredientes. (Fuente: http://www.ch.ic.ac.uk/local/projects/gondhia/history.html)
Alemania e Italia surgieron como países líderes en el área de los fuegos artificiales en el siglo XVIII. 

Pero hasta el siglo XIX una característica esencial faltó en la pirotecnia: el color. La pirotecnia comenzó a utilizar entonces una combinación de clorato de potasio y de varias sales metálicas que propugnaban una fusión en colores brillantes. Las sales de estos metales en sus reacciones químicas y físicas producen diversos colores, a saber: el estroncio al quemarlo reacciona y sufre una transformación que visualmente da el color rojo. Así por otra parte, el cobre transforma en azul, el vario brilla intensamente en color verde, y el sodio, estalla en amarillo. El magnesio, el aluminio y el titanio se descubrió que originaban el color blanco o bien, el destello o flash que produce el estallido.

Los colores de los fuegos artificiales se deben a reacciones químicas y físicas con diferentes compuestos. (Fuente: http://www.worldsciencefestival.com/2014/07/boom-science-behind-fourth-july-fireworks/)
En 1976 se creó uno de los primeros protocolos de seguridad a partir de las etiquetas de advertencias de los productos; por ejemplo, la mecha debía arder al menos tres segundos y como máximo 9. Como regla básica, todos los elementos de pirotecnia deben encenderse dispuestos en el suelo, nunca mientras se sostienen con la mano.
Una mala manipulación puede provocar explosiones fortuitas, con amputación de partes de la mano o algo peor. Este tipo de incidentes son bastante comunes en personas no experimentadas que adquieren destreza pirotécnica ocasionalmente con fines lúdicos.

Usos

Actualmente, el polvo negro se utiliza en celebraciones festivas y de entretenimiento, pero además, tiene usos técnicos que comprenden una gran gama de industrias como la agrícola (botes fumígenos, tiras detonantes y cohetes antigranizo para provocación de lluvia), pesquera (La bengala submarina, que genera un efecto de luz resistente al agua; Megatón submarino, que genera un efecto sonoro; Tinta, que funciona como marcador submarino), minera (explosivos para la fracturación del material para su extracción), automotriz (señalamiento, localización y activación de bolsas de aire vehiculares), militar (simulación de explosiones, disparos, etc.).

Información complementaria

Fuentes




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